[por Rubén Uría] It’s time to change. Corren tiempos de cambio, Obama mediante, porque el mundo ha cambiado y “debemos cambiar con él“. Una mente privilegiada y sarcástica, que me perdona pero no recuerdo cual, insinuaba el cambio de la sociedad con una frase tan contundente como reflexiva: “Algo sucede en el mundo cuando el mejor golfista del mundo es negro y el mejor rapero es blanco”. El fútbol, una proyección de los sueños y realidades del hombre, un simple reflejo de esta sociedad, de este “time to change“, también está cambiando. La selección española ha cambiando con su tiempo. Su campeonato, no.
[por Rubén Uría] Se venía la victoria número diez, pero había que buscarla sin el número diez. Y como los dioses del fútbol sin así de caprichosos, ese Barcelona que fulminaba a sus rivales en apenas veinte minutos, acabó fundido por el orden táctico y la resistencia de un Getafe valiente, bien posicionado y muy recio. El equipo del denostado Víctor Muñoz frenó en seco al Barcelona. Lo hizo de frente, por derecho, sin demasiada patada, sin tretas baratas. Combatiendo fútbol con fútbol. Porque, durante casi una hora, el Getafe tuteó a ese relámpago azulgrana que se había cansado de golear contrarios, y que pareció dañado ante el orden sistemático de un Getafe crecido. Con Xavi encimado hasta la saciedad, con Bojan y Hleb espesos en banda y con el gol de Manu del Moral, el Camp Nou empezó a retorcerse por primer vez en lo que va de temporada. Después llegaron la valentía incuestionable de Guardiola (dejando una defensa de dos atrás), la irrupción de Henry, los arreones de Alves y también el gol de Keita. Pero el Barcelona, que buscaba la victoria número diez, no la encontró sin su número diez. Sin Messi, el Getafe acabó de pie. Read the rest of this entry »
[por Rubén Uría]
Antes de esta noche, el Camp Nou intuía que se dirimirían dos grandes batallas sobre sus verdes praderas. Primero, la batalla global, donde Barcelona y Atlético, dos aspirantes al título, debían pugnar en clave de campeonato. El Barça llegaba con la artillería pesada a punto, con luces y sombras después del viaje a Ucrania, y con la duda razonable de saber cual es el techo del libro de estilo de Pep Guardiola. El Atlético comparecía con una doble y contradictoria sensación: la de una realidad cruda que presentaba un equipo diezmado, que invitaba al pesimismo; y la de esa tradición no escrita que augura que el Camp Nou es el escenario favorito para el Atlético cuando se trata de matar a la contra. La segunda batalla de la noche apuntaba a lo particular. A dos argentinos livianos, menudos, con un centro de gravedad enano, un 10 cosido a la espalda y una capacidad indudable para conjugar el verbo maradonear. Desde la banda asomaba el perfil de Messi, la pulga atómica que desparrama rivales a su paso y que, cuando agarra la pelota, se asemeja a un potro desbocado que lleva una bola de fuego pegada a la bota. Con el área enemiga como hábitat natural, asomaba Agüero. Un talento puro del potrero, un manual propio del fútbol de barrio, un tigre dormilón del área que derrocha descaro e imaginación. Antes de esta noche, el ruido mediático y las comparaciones (odiosas pero atractivas), se centraban en saber quién se sentaría en el trono de D10S. Ese debate, esa curiosidad, ese duelo, duró dos minutos y cincuenta y nueve segundos. El tiempo que tardó Márquez en dejar, con el culo al aire, a toda la defensa (ejem…) del Atlético de Madrid. Cabe suponer que mañana el cielo y la tierra, el mar y no sé cuantas cosas más se abrirán para hablar de las excelencias del Barça y de la calidad innegable de Messi. Leerán una línea, escondida, triste, sin pena ni gloria, dedicada a Agüero. Entonces entenderán qué sencillo es parecer el mejor del mundo en el Barcelona y qué duro resulta ser aspirante a Maradona en el Atlético de Madrid. Esta noche, el Barcelona hizo tanta y tanta sangre en la piel del Atlético, que el equipo de Cerezo (al que le gusta tanto el cine) pareció una de esas inolvidables películas de Sam Peckinpah. Una de esas en las que el malo lleva tantos disparos en el cuerpo que la sangre le brota como si se tratase de un chorro a propulsión. Del cadáver andante que fue el Atlético manó tanta y tanta sangre, fue tan imparable la hemorragia, que incluso algún despistado llegó a pensar que La Tomatina se celebraba este año en Barcelona. Acabó 6-1. Read the rest of this entry »
[por Rubén Uría]
William Shakeaspeare sostenía que “los valientes mueren una vez, pero los cobardes mueren muchas veces”. Algo de eso hubo en una noche de perros, pasada por agua, en el Santiago Bernabéu. El Real Madrid, ya campeón de Liga y fatigado por las celebraciones, tenía dos caminos. Tenía que elegir entre el corazón (su hinchada pedía hacer sangre en el eterno rival) y la cabeza (jugar a la expectativa y pensar en su cansancio después del alirón). El Madrid escogió dejarse llevar por su corazón. Fue un valiente. El Barça, o mejor dicho, lo que queda del que fue el Barça, escogió su versión más cobarde. Jugó con la cabeza, tuvo el corazón del tamaño de un guisante y no dejó ningún gesto de rebeldía, ni de grandeza, ni de querer dejar su sello en casa del campeón. Puso el gesto caballeroso del pasillo y después, acaso contagiado por los prolegómenos de tregua, izó la bandera blanca a las primeras de cambio. Se rindió ante un Madrid hambriento, ambicioso, y que siempre quiso más. Raúl hizo el primero, Robben el segundo e Higuaín el tercero. Los gritos de “olé, olé, olé” retumbaban por La Castellana, y el Barcelona, lejos de venirse arriba como los toros bravos, se abandonaba a su suerte, cual toro manso que recula en tablas esperando la muerte. El cuarto llegó de penalti marcado por Van Nistelrooy, y Henry maquilló la paliza La mejor noticia de la noche para el Barcelona llegó en el minuto 90. Fue cuando el árbitro decretó el final del partido. Un choque que comenzó con un elegante pasillo y que acabó con un paseíllo. El pasillo lo puso el Barcelona. El paseíllo se lo dio el Real Madrid. Read the rest of this entry »
[por Rubén Uría]
Jugar bien a fútbol en Old Trafford es una obligación. El Barcelona lo hizo. Lo hizo a pesar de que Scholes le puso la soga en el cuello nada más empezar el baile, y a pesar de que eso pesó una tonelada. Aunque el principal lastre azulgrana llegó en su preocupante y galopante falta de profundidad, de gol, de remate, de punch. De instinto asesino. El Barça cayó con las botas puestas abrazado a un gigantesco Deco, a un heróico Abidal y a todos sus demonios interiores y viejos defectos. Pero cayó, y eso será lo que quedará en la historia. Eso sí, el partido valiente y comprometido del Barça no esconde sus miserias del día a día. El Barcelona ahora afronta, sin ningún clavo ardiendo al que agarrarse, dos años sin títulos. A Rijkaard le huele el culo a pólvora, y con razón. A Ronaldinho ya le han puesto precio. Y Etoo, esta noche, se lo ha puesto él sólo. Lejos de pretender demonizar o crucificar a unos y otros, algo sí parece claro. En Old Trafford se acabó un ciclo. Barça: This is the End. Read the rest of this entry »
[por Rubén Uría]
Eran legión los que pronosticaban una tragedia para el Barça. La predicción pareció cumplirse nada más ponerse a rodar el balón, cuando Milito cometió un penalti absurdo. Pero con el fallo del efectista Cristiano, el Barça pasó del pánico al estímulo, y se dio cuenta de que recuperando su vieja idea, su identidad de toda la vida, la pelota, podría noquear al United. Le faltó pólvora y frescura para ganar el choque y no se llevó el partido, pero el Barça recuperó su autoestima primero, y la pelota después. Algo es algo. Al final del encuentro, Joan Laporta confesó que San Jorge había echado una mano para que Cristiano Ronaldo fallara el penalti. Los locutores de Canal Plus asintieron en un principio, pero después le refrescaron la memoria al presidente. San Jorge, señor Laporta, también es el patrón de los ingleses. Sea como fuere, el Barça dio todo lo que tenía y el United jugó a otra cosa. Al viejo juego de no querer enseñar nada. Quizá con eso, lo contó todo. Esocgió un discurso cobarde, acomplejado, y la falta de puntería de un valiente Barça le concedió un empate a cero. Mucho o poco, según se mire. Ahora, la final de Moscú pasa por no vivir una pesadilla en ‘El Teatro de los Sueños’. Read the rest of this entry »

[por Rubén Uría]
Una de las frases que forman parte de la historia de la política española la pronunció el socialista Alfonso Guerra, cuando vaticinó que ‘a España, en veinticinco años, no la conoce ni la madre que la parió’. Extrapolando el aforismo guerrista al fútbol, al Barça, en treinta y dos jornadas, le ha pasado idem de idem. No le reconoce ni la madre que lo parió. El Barça era un orfeón coral, un himno a la pelota, una orquesta filarmónica construida en torno a una idea, el balón. A lo largo de esta Liga, agrietado desde el vestuario, el Barça se ha ido convirtiendo en la sombra de lo que fue. En un equipo que no domina la pelota, que practica un fútbol control exasperante, que no tiene profundidad y en el que nadie asume su papel porque está atenazado por el miedo al fracaso. En verano buscó el camino del músculo, con contrataciones cada vez más alejadas del discurso del balón y más cercanos al físico, y al final, lo que era su principal virtud, la pelota, se ha convertido en un peor enemigo. El último capítulo de la sangría del libro de estilo del otrora gran Barça se ha fraguado en el Colombino. Contagiado de esa idea de que la primavera la sangre altera, de que es mucho más que una nueva estación, el Barça ha hecho suyo el eslogan de un conocido imperio comercial. Bajo el lema ‘Ya es primavera en El Corte Inglés’, la peor versión del Barça, el increíble equipo menguante, ha regalado a sus rivales todo un catálogo de despropósitos. Nuevos estilos (Tourés y Edmilsons), nuevos diseños (mucho toque poco uno contra uno), nuevos colores (cada vez más músculo, cada vez peor defensa) y nuevas tendencias (para Rijkaard el sol sale un día por Huelva y otro por Antequera). En las marismas, el repertorio de regalos domésticos de los azulgrana fue como el rosario de la aurora. Oferta Tricolor (triples despropósitos de Milito, Puyol y Abidal), oferta Lady Safari (un árbitro que ve goles que no son goles) y por último, la oferta Estudio 54 (con Ronaldinho con pie y medio en Milán). De postre, los regalos del día de la madre de Víctor Valdés, sensaciones de moda únicas en este tipo de situaciones. El Barcelona se jugaba la Liga ante Getafe y Recre, y la ha tirado a la basura con tanto desprecio como nula actitud. La Liga es del Real Madrid. Los culés se agarran a su única bala en la recámara, la Copa de Europa. Quizá para entonces, cuando llegue el ogro Manchester United, ya no sea ‘Primavera en El Corte Inglés’. Read the rest of this entry »

[por Rubén Uría]
Intubado y en fase terminal, el Barça debía colarse entre los cuatro mejores de Europa. Logró el objetivo, con más pena que gloria, pero lo consiguió. En mitad de un clima jalonado por el afán político de Laporta y sazonado con directivos que distinguen entre jugadores apartados y jugadores lesionados, el Barça salvó el cuello de la horca. Alcanzó las semifinales del peor modo posible. Con un fútbol triste, mediocre, falto de velocidad, medroso y asustadizo, que mereció un castigo en toda regla. Durante el primer tiempo, el Schalke 04 pareció el Barça y el Barça, una mala versión del Schalke 04. Sin embargo, a pesar de que el Barça interpretó a la perfección el manual de cómo jugar mal al fútbol. Un gol afortunado, media manga medio churro de Touré salvó los muebles, evidenció la falta de punch de los alemanes y salvó los muebles en el Camp Nou. En semifinales espera el Manchester United. Quizá para esa cita, el Barça sea como el Ave Fénix. Quizá para esa cita, Deco vuelva al eje. Quizá para esa cita, el enano mortal de Messi esté recuperado. Ojalá. Este Barça necesita una trasfusión de sangre. Con urgencia. Sea como fuere, el Barça está a dos partidos de la final de la Copa de Europa. Con más pena que gloria, cierto. Pero está. No es poca cosa, la verdad. Read the rest of this entry »
[por Rubén Uría]
Dicen que el fútbol es la suma de los números y las sensaciones. Si es así, el Barça anda recuperando crédito en ambos factores. La tropa de Rijkaard sale del Reino Unido con unos números muchos mejores de los que presentaba hasta hora y avista tierra de cuartos de final con la sensación de que va de menos a más. Empieza a sentirse el feeling de que, si durante buena parte de la temporada el Barcelona ha sido un conjunto de tenores, donde cada uno cantaba lo que le daba la gana, ahora todos sus futbolistas han vuelto a recordar que son piezas de una máquina bien engrasada y perfecta. El Celtic cambió su plan de choque y su fútbol físico por esperar atrás y lanzar algún latigazo suelto a la contra. No le fue mal en la primera mitad con esa propuesta, pero en la segunda mitad acabó abrasado por el fuego cruzado de un Barcelona tan preciso como rápido y mortal. Messi descosió las cinturas católicas, Henry les obsequió con una jugada al alcance de los elegidos y tanto Deco como Iniesta fueron alternándose en el timón de una máquina de jugar a fútbol, el Barcelona, que hizo añicos las ilusiones del grandioso, animoso y caballeroso público del Celtic Park. Con el Barça a milímetros de su mejor versión en tierras escocesas, el premio gordo de la noche fue para Ronaldinho. El anacoreta del gimnasio, el dormilón poco implicado y el tipo indolente se quedó en algún lugar del limbo de la Ciudad Condal. Por fortuna, y de la nada, al pasto de Glasgow saltó el crack del tobillo de goma, el 10 capaz de trazar pases de dibujos animados. La estrella que juega para divertirse y que, cuando se divierte, siempre gana. Ante el Celtic ocurrió el milagro que muchos esperaban. En dos palabras, Ronaldinho resurreción. Read the rest of this entry »
[por Rubén Uría]
Los tiempos en los que el Barça hacía música con su fútbol han pasado. Quizá ley de vida, quizá ley de fútbol Sin embargo, el Barça parece haber encontrado un camino para volver a recuperar estilo propio, patrón de juego y confianza. La bandera del nuevo Barça es Etoo, un rebelde que siempre encuentra causa. Un cruzado del vestuario que ha avisado a sus compañeros de que debía llegar un cambio radical, un tipo que han entendido que no se vive con el orgullo de haber sido y el dolor de ya no ser. Con Etoo raulizando a sus compañeros, metiendo toneladas de amor propio, se pone la primera piedra de un Barça más utilitario, quizá menos vistoso, pero mucho más comprometido. Ante el Murcia, el Barça se adivinó lejos de su mejor versión, pero cerca de un equipo más equilibrado, más solidario y con más espíritu colectivo. Con el fuego de Etoo, la chispa de Bojan y la omnipresencia de Henry por un lado, y la solidaridad de Márquez o Gudjohnsen, dos futbolistas tan útiles como infravalorados en los últimos tiempos, el Barcelona volvió a ser el Barcelona. Quizá un pequeño paso ante el Murcia, pero un gran paso para el Barça. Read the rest of this entry »
[por Rubén Uría]
Si hablamos de sentimientos, el fútbol pertenece a la gente. Si nos alejamos del corazón, concluiremos que los dueños de la pelota son los dirigentes. Y si olvidamos el estrés de los clubes, coincidiremos que el negocio del balón se mueve por detalles simples. La urgencia histórica fracturó el Real Madrid no hace mucho. Hoy la crisis coge el puente aéreo y se instala en la Ciudad Condal. Pasa las Navidades en el Camp Nou. La pérdida de la Liga terminó por dinamitar la filosofía de fútbol que había hecho del Barça la bandera del fútbol espectáculo. Aquello sembró la duda, agrietó el vestuario, descuidó la vida de los cracks (entrenar, jugar, levantar la cabeza, ayudar al compañero) y el equipo ahora vive en la melancolía. Con las vacas sagradas puestas en solfa, con el entrenador discutido y con la prensa en campaña de acoso y derribo, el Barça llega a una encrucijada que, históricamente, siempre ha resuelto mal. Antes, el Barça era un club sin estilo propio, que empezaba y enterraba proyectos millonarios cada seis meses. Todo cambió cuando hizo de la pelota su seña de identidad, su libro de estilo. La trató bien y con eso, consiguió un doble efecto: Primero, llenó estadios. Después, ganó títulos. Es decir, que todo se reduce a un simple axioma. Al principio, fue el balón. Read the rest of this entry »
[por Rubén Uría]
Se viene el clásico. La eterna historia de odio. Un nuevo capítulo de la guerra Barça-Madrid. En la tensa espera, blancos y azulgranas esconden sus miedos y no mentan la bicha. El Madrid sostiene su liderato izando la bandera de la pegada y el compromiso. Raúl (nitroglicerina veterana) siempre enciende las alarmas en la Ciudad Condal. Mientras Schuster se debate entre La Bella (Guti) y la Bestia (Baptista), el Madrid se ciñe al cuerpo la coraza de acero de su capitán. Hasta la fecha, el Madrid tiene la mano de piedra, como aquel boxeador llamado Roberto Durán. Claro que, si de boxeo se trata, los últimos nocáuts del Real en Barcelona llegan de la mano (mejor dicho, del pie) de Samuel Etoo, un tipo que juega con el ardor guerrero del León de Culiacán de Mexico, Julio César Chávez. En ambos casos, Raúl y Etoo son el ángel exterminador que golpea con fuerza en las grandes citas. O sea, una reyerta entre Durán (el Madrid) y Chávez (el Barça), dos gigantes a los que les pesa la mano. Mano de Piedra vs. León de Culiacán. El blanco que corre como un negro (Raúl) y el negro que corre para ganar como un blanco (Etoo). Dos que, cuanto más odian, mejor juegan. Read the rest of this entry »
[por Rubén Uría]
‘Paul Gascoigne me recuerda a Marilyn Monroe. No era la mejor actriz del mundo, pero era una estrella y no importaba si llegaba tarde al rodaje’. La frase del actor británico Michael Caine, entre el cariño y la benevolencia, insinúa que el fútbol es cosa de genios discontinuos, no una misión para robots mecanizados. Tipos como Raúl o Ronaldinho sobreviven en mitad de una selva plagada de metodología, propaganda, exigencia, halago desmesurado y reproche cruel. Todo, a una velocidad de vértigo para pasar de ídolo a villano. El mítico Santillana confesaba hace años: ‘Es increíble la velocidad con la que periodistas y futbolistas olvidan las cosas. En la prensa un día eres el mejor y otro eres el peor. Y en el vestuario, un día eres el líder y otro, no se acuerdan de tí ni tus propios compañeros, que te olvidan de un día para otro‘. Ronaldinho ha caído en su rendimiento, cierto, pero está siendo sometido a una operación de acoso y derribo que amenaza con triturar su fútbol de Walt Disney. Hay quien tiene la guillotina siempre presta y dispuesta, para cortar la cabeza del genio en horas bajas. Dicen que Dinho ya no rinde. Dicen que estorba a Bojan. Dicen que no volverá a ser el de antes. Dicen que es un ex futbolista. Dicen que se va al Chelsea. Seguirán diciendo hasta que metan a Ronaldinho en una maleta. Read the rest of this entry »
[por Rubén Uría]
Flotaba la sensación de que el Barcelona, en los últimos tiempos, era un conjunto de tenores en el que cada uno cantaba lo que la daba la gana. En Francia, ante un Lyon herido y amenazado por el pateo de Pernambucano, el Barcelona volvió a secuestrar la pelota. Jugó con pie fluido, vistoso, y generoso. Con pie de seda en mediocampo (Iniesta). Con pie recio y áspero (Gudjhonsen). Con pie alado para bailar claqué (Messi). Con pie ligero sin espacios (Bojan). Pero sobre todo, fue un Barça con pie solidario, esforzado. Un equipo de trazo fino en ataque y grueso en defensa. Un equipo, en toda la extensión de la palabra, que recuperó la presión arriba y que encontró la velocidad con la pelota. No ganó, pero sí gusto. Y volvió a recobrar la sensación de que puede volver a ser un conjunto de tenores en los que todos cantan la misma canción. Después de una larga racha afónico, el Barcelona recuperó la voz en Francia. Read the rest of this entry »
[por Rubén Uría]
No hay ley de memoria histórica con Ronaldinho. Ayer era borrego blanco. Hoy es oveja negra. La vorágine de una vida desordenada, los encierros en el gimnasio, la máquina registradora que tiene por hermano y sobre todo, su pérdida de chispa, le han convertido en un sospechoso habitual en Barcelona. Esa máquina de picar carne que conforman el periodismo, el aficionado de a pie y sus propios compañeros, amenazan con repetir ese final amargo y dramático que protagonizaron en su día Schuster, Maradona o Ronaldo. Todos fueron planetas que pusieron en órbita al Barça, y todos salieron por la puerta de atrás. Todos tuvieron los mismo síntomas de Ronaldinho. Hoy el borrego blanco es Krkic, y la oveja negra es Ronaldinho. Quizá mañana sea Etoo. O Messi. El fútbol no tiene memoria y el Barça, en estas cuestiones, siempre ha sido un club amnésico con sus cracks. Todo, por ese viejo vicio humano de confrontar en vez de complementar. Read the rest of this entry »
[por Rubén Uría]
Aparece cuando hay ruido de sables. Genio o jeta, profeta o buhonero, Johan Cruyff sigue ejerciendo como consejero áulico y voz en off del barcelonismo. Coherente incoherente o incoherente coherente, anda empeñado en desbrozar los códigos balompédicos en aras de quien ande necesitado de un consejo. Junco endiablado que disparaba bolas de fuego cuando era futbolista, Johan traspasó el umbral de la genialidad cuando entendió que toda esa arrogancia o experiencia podía ser trasladada a un banquillo. Desde allí construyó el sueño futbolístico y el poder de seducción de sus ideas. Ahora que no es futbolista ni entrenador, Johan sigue siendo fiel a su modo de ser. Vendedor de crecepelo o Premio Nobel de Física Futbolística, Cruyff opina, matiza, enseña, aconseja, filtra, intoxica, hunde, medica, diagnostica y predica. Lo hace con la displicencia que le provoca descender de su atalaya de conocimientos peloteros para explicar conceptos que para él son obvios pero que, para el resto de la plebe, resultan misterios sin resolver. Cruyff opina. Valora. Señala. Cuestiona. Se mueve entre Perogrullo y Zaratustra. Read the rest of this entry »

Volver al escenario del crimen comporta sus riesgos. En estos menesteres, suele ser aconsejable no repetir el patrón de errores primero, y armarse hasta los dientes después. El Barça, seis meses después de ser noqueado por el espíritu de Juanito (Todos al Coliseum. Pásalo) y caer con la cabeza bien baja por 4-0, volvía al escenario del crimen. Pero como quizá el hombre es el único bípedo con tendencia a tropezar dos veces en la misma piedra, Rijkaard pasó de puntillas sobre los pecados veniales de aquella infausta noche para el barcelonismo. Quizá pensó en que aquella fractura social estaba enterrada. Que se había hecho borrón y cuenta nueva. No fue así. El Barça volvió al escenario del crimen, el Alfonso Pérez, y lo hizo desafiando las leyes de la prudencia. Primero, cometió el pecado de volver a repetir su nefasto patrón de conducta. Volvió a ser ese Barcelona de trote cochinero y nulo compromiso. Segundo, se dejó sus armas en el Camp Nou y se quedó a pecho descubierto en el mismo lugar donde se lo partieron. Resultado, el Barcelona fue fusilado al anochecer. Manu del Moral y Albín rubricaron otra bofetada al ego de un equipo donde juegan los que pueden, pero no los que deben. El Barça fue un encefalograma plano en Getafe. Otra vez. Fue la toma dos. Read the rest of this entry »
[por Rubén Uría]
Ricardo Izecson Leite, Kaká, será el nuevo Balón de Oro del año 2007. Según fuentes muy cercanas al entorno del futbolista brasileño, y según confirman off the record otras fuentes del AC Milan, la estrella carioca sera galardonada por la revista France Football con el trofeo de la pelota dorada, sucediendo así al italiano del Real Madrid, Fabio Cannavaro, premiado en la anterior edición. En principio, la oficialidad de la noticia llegará la mañana del domingo 2 de diciembre, a partir de las 10:45 hora española, a través de un spot oficial del canal oficial galo TF1, que revelará el nombre de Kaká como ganador, así como sus primeras impresiones tras ser premiado en su espacio ‘Teléfoot’. Un premio que, sin duda, se veía venir hace tiempo. Read the rest of this entry »
[por Rubén Uría]
A medio gas, pero con autoridad. Abrió la lata el Barça con una accidental (él no quería, presumo) y accidentada (se llevó por delante al mundo) mano de Henry. La rúbrica llegó con la firma de Leo Messi. Fueron, en argot boxístico, dos ganchos de izquierda consecutivos, definitivos para los hijos de la Flor de Escocia. El Rangers, fiel al genoma de Las Islas, se mantuvo de pie por inercia guerrera. Los escoceses fueron tan admirables como siempre en cuanto a arrojo, y estuvieron tan chatos como siempre en cuanto a talento. Sufrieron el monólogo incesante del Barcelona con la pelota. El ballet de Rijkaard jugó a ráfagas, como en los últimos tiempos, y alternó descargas eléctricas en el área con descansos en zona de nadie donde, eso sí, el balón seguía secuestrado. El Rangers sólo fue una especie de sparring de segunda fila. Un rival idóneo para que el Barça calibrara hasta dónde puede pegar. El Rangers fue un boxeador inferior, estático y encajador. Una especie de saco que absorbía cada puñetazo con entereza. Porque el Rangers fue eso. Un saco. Del que, por momentos, salía humo. Claro, que como decía Muhammad Alí, con estas cosas hay que tener cuidado, porque ‘un saco no devuelve el golpe’. Read the rest of this entry »
[por Rubén Uría]
Después del accidente de Pucela, donde el Barça fue devorado por templar la gaita en vez de soplarla, la tropa de Rijkaard volvió por sus fueros caseros. Es decir, volvió a brindar con la pelota y volvió a descorchar el Möet Chandon, como viene siendo habitual cuando ostenta condición de local. Al calor del Camp Nou, y después de dos partidos muy pobres, el Barça se bastó con el pie majestuoso de Iniesta, con la potencia de Henry y con la puntería de Ronaldinho. Tras el toque de atención de Pucela, las vacas sagradas resolvieron con su habitual suficiencia. Frente a un Betis asustadizo, hermético y gris, Ronaldinho vivió un domingo de resurrección. Y se acordó de la prensa, claro. Read the rest of this entry »

[por Rubén Uría]
La película se titula Barça contra Barça. Amén de su aplastante calidad, el Barça sigue siendo un grupo que sobrevive por su relación con la pelota, pero se difumina porque empieza a abandonar aquello que le hacía imparable. No presiona la salida de la pelota, no tiene profundidad, adolece de quinta velocidad en el área, y termina los partidos fatigado, abúlico, casi a merced de equipos como el Valladolid. Y si con la orquesta desafinada, Rijkaard templa la gaita en vez de soplarla, resulta que flota en el aire que en este equipo juegan los que pueden, pero no los que deben. Hecho: Cambiar a Bojan Krkic es más fácil que cambiar a Ronaldinho. Hecho: sin Deco, el Barcelona no tiene garra. Hecho: si un pesimista es un optimista bien informado, esta versión del Barça invita a ser pesimista. Su crimen fue ser poco ambicioso. Su castigo, ceder dos puntos. Read the rest of this entry »

A riesgo de ser impopular, los nietos de Braveheart despiertan conciencias. El juego consiste en ser testigo de cómo un equipo jurásico resiste a una multinacional sofisticada. En comprobar cómo Rijkaard permanece inmóvil en el banquillo mientras que su homónimo, un tal Walter Smith, se pasa el choque corriendo de la banda al palco y del palco, a la banda. Pasan los minutos y los suicidas escoceses aguantan el tipo ante la selección mundial de la ONU. Llega el descanso, Walter Smith le pega un sorbo a una petaca y los compatriotas de William Wallace siguen de pie. Sesenta minutos y McGregor, el portero, soporta el aluvión del Barcelona. Sesenta y cinco marca el crono. Uno empieza a preguntarse qué coño desayunan estos indómitos trogloditas del fútbol para tener esa fe inquebrantable, esas pelotas tan bien puestas y esos pulmones a prueba de bombas. Sesenta y siete y subiendo. Lo están consiguiendo, están asesinando cero a cero al Barça. Read the rest of this entry »

Para disfrute del fútbol, el Villarreal-Barça fue fiel a la estrofa del malogrado Nino Bravo. La pelota buscó entre sus cartas amarillas (Villarreal). Buscó mil te quieros (Cazorla), y mil caricias (Pires), y una flor (Leo Messi), que entre dos hojas se durmió (Barça). Hasta la fecha, todo equipo viviente buscaba asestarle una puñalada al estilismo del Barça. Todos lo habían intentado desde una premisa idéntica, cómo quitarle el balón al Barça. Esta noche, los Pellegrini Boys invirtieron el proceso. Agarraron la pelota y obligaron a los azulgranas a preguntarse cómo quitarle la pelota al Villarreal. Con Xavi, Deco e Iniesta mirando por el retrovisor, apareció Cazorla, un tipo con una culebra en la cintura, y encontró premio. La herida culé se agravó cuando Pires, el violinista sobre el tejado de El Madrigal, se puso el esmóquin y robó el corazón, el alma, del Barça. Algo que hasta hoy sólo era suyo. La pelota.
[por Rubén Uría]
Minuto quince del primer tiempo. Abbiatti se come un centro peligroso y adelanta el día de los Reyes Magos. El Atlético, por aquel entonces con la careta de equipo valiente en el Camp Nou, terminó entregando la cuchara antes de tiempo. El Barça, sin pisar el acelerador y sin ponerse el cuchillo entre los dientes, dio buena cuenta de su rival. Leo Messi volvió a firmar un golazo estratosférico, Deco, Xavi e Iniesta hicieron lo suyo y ante ese panorama, al Atlético, remontar el partido, le pareció el Everest. De postre, a Aguirre le dio un ataque de entrenador y cambió al Kun. Era la confirmación de que el Atlético le había durado quince minutos a Messi y compañía. Read the rest of this entry »
[por Rubén Uría] [Imagen: Marca.com]
Dos talentos. Dos argentinos. Dos enanos mortales. Dos sucesores al trono de D10S. Dos que hacen la fácil, la difícil y la imposible. Dos hijos de la calle. Dos genios del sórdido barrial. Dos niños alegres. Dos pibes que saben meter goles olímpicos. Dos críos que saben meter goles con la mano, como El Diego. Dos compañeros de selección. Dos amigos. Este domingo, dos rivales. Mario Benedetti escribió en cierta ocasión que los goles de Maradona eran la única prueba fiable de la existencia de Dios. Messi y Agüero se empeñan en llevarle la contraria al maestro Benedetti. Actúan este domingo. Read the rest of this entry »
[por Rubén Uría]
El Barcelona ya sabe que lo importante no es quién juega, sino cómo se juega. Deco, Ronaldinho, Messi, Xavi, Puyol, Iniesta, Valdés, Rijkaard y/o quien sea, por fin, parecen haberse dado cuenta de que el año pasado ignoraron el últimátum y perdieron la Liga. Al vestuario se le planteó una encrucijada: O se curaban como equipo, o morían como individuos. Fue, como ya saben, lo segundo. Pero, para no repetir muerte deportiva, el Barça se ha entregado a una terapia de choque este año. Una prueba, su victoria, en escenario hostil, ante el Stuttgart, que en otros tiempos habría resultado temible para cualquier otro Barça. Porque el Barça de esta noche, en Alemania, ha tirado a la basura el debate sobre quién juega, y ha escogido otro ADN más útil. El debate sobre cómo se juega. Y cuando se escoge ese camino, el Barça sólo tiene un límite, el cielo. Read the rest of this entry »
[por Rubén Uría]
‘Kun, Kun, Kun, Kun…’ Un grito de guerra explota en las catacumbas del Calderón cada vez que el centro de gravedad de Agüero conecta con ‘la redó’. El ‘Kun’ es un clon de Romario, un pibe que persigue el sueño de Maradona, un jamón con patas, un talento de suburbio. Agüero, el nuevo hijo pródigo del territorio comanche del Atlético de Madrid, está de moda. Sus zarpazos, su sensibilidad con la pelota, su conjuro hecho cadencia, le han convertido en lo más deseado del escaparate fútbol. Es, este asesino con cara de niño, un futbolista de los que están llamados a marcar época. Aire porteño, descaro pillo y sonrisa vacilona. Fútbol de barrio en estado puro. Su historia, por humilde y rosa, engancha corazones. El secreto del ‘Kun’ no son sus goles, sino su capacidad para hacerlos sentir. Agüero es como el anuncio del reloj de Banderas. ‘No es lo que tengo, es lo que soy’. Y el ‘Kun’ es fútbol de barrio. Read the rest of this entry »

[por Rubén Uría]
Rubén Baraja definía a Zidane así: ‘Mientras todos los demás corremos, Zizou flota’. Esta noche, los jugadores del Levante comprobaron ese grado de levitación divina en Leo Messi. El extremo del Barça voló bajo en el Ciudad de Valencia y, casi sin querer, volvió a demostrar que es como las Aerolíneas Argentinas. Protagoniza viajes importantes. Surca el cielo melena al viento. Logra que las gradas se abrochen el cinturón, despega en vuelo libre por la banda y pone el tren de aterrizaje cuando encara portería. No hace escalas, es un vuelo directo, con destino al gol. Todos corren, pero Messi, como Zidane, flota. Y cuando mete la directa, vuela. Aerolíneas Argentinas Messi. Esta noche, el socio ideal de Leo fue la puntería de Henry. El francés se dio un atracón de goles, firmó un hat-trick y dejó buen sabor de boca. La goleada culé arroja tres conclusiones a bote proto: Uno, el Barça juega fútbol champán; dos, el Levante es carne de Segunda; y tres, Henry ha vuelto. Fue un Tití al cubo. Read the rest of this entry »

[por Rubén Uría]
Miércoles de Maradonas. Mientras Agüero firmaba un gol ‘Kun’ copyright de Maradona, el heredero al trono del ‘Pelusa’, Leo Messi, volvía a ofrecer otro recital de fútbol para disfrute de la parroquia azulgrana y del planeta fútbol. Si Maradona era El Diego de la gente, este Messi es El Leo de la gente. Su fútbol de tsunami, de movimiento sísimico, de avalancha de talento, arrolló todo lo que tenía enfrente. Otra vez. Con el huracán Messi desatado, la máquina de hacer fútbol del Barcelona abrió la caja de Pandora y el Zaragoza sólo pudo aplaudir. Andrés Iniesta y Márquez redondearon la noche mágica para un Barça estelar. El club dice que Ronaldinho no se vende. El público, que Messi es El Leo de la gente. Un barrilete cósmico, que como el Diego, vino de otro planeta. Un extraterrestre que, cuando lleva la pelota cosida a la zurda, es una bola de fuego, un meteorito de la galaxia. ¿Es un pájaro? No. ¿Es un avión? No. ¿Es Supermán? No, es Messi… Read the rest of this entry »

[por Rubén Uría]
Después de romper con Tom Cruise, la australiana Nicole Kidman supo ver la parte positiva de la ruptura: ‘Ahora puedo llevar tacones’. Después de quedarse sin Ronaldinho, el holandés Frank Rijkaard se dejó los complejos en casa y puso un par de tacones al equipo. Andrés Iniesta y Leo Messi, dos puñales durante todo el encuentro, fueron decisivos en la victoria culé. Por garra, por uno contra uno y por verticalidad. Sólo ellos fueron capaces de agrietar, poco a poco, el muro de Juande Ramos. El Sevilla, un gran equipo, no fue fiel a sus ideas y terminó siendo víctima de dos dos graves errores: Primero, le dieron la pelota al Barça; y segundo, le dieron todo el campo al Barça. Un mal negocio cuando el mejor anda suelto. Y el mejor es Messi. Un niño que, a sus 20 primaveras, se ha convertido en un nuevo jamón con patas. Un nuevo barrilete cósmico. Un nuevo Maradona. A falta de Ronaldinho, brilla Messinho. Read the rest of this entry »
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[por Rubén Uría] Una vitamina B-12, con alma de Napoleón y gran entusiasmo por la pizarra. Eso es Juande Ramos, el revulsivo de Mijatovic. Un tipo que ha firmado para seis meses, pero que he debutado en el vestuario más difícil del mundo con dos premisas bajo el brazo: primero orden defensivo, después presión y finalmente, el juego por los flancos. Con esa receta, el Real Madrid de Juande Ramos lavó su imagen, mejoró su calamitoso balance defensivo y dejó unas cuantas ráfagas de buen fútbol, sazonadas por las contras eléctricas de Arjen Robben (el hombre que si no fuera de Cristal de Murano, sería tan bueno como el Balón de Oro). Cuestiones todas, con Schuster fuera, aparentemente sencillas, pero que en la práctica no lo eran tanto. Enfrente estuvo un devaluado Zenit, un rival de mucho glamour pero poca puntería y demasiada bondad, y que no acabó de exigir al Real Madrid, que manejó esta noche un discurso más coherente al peso de sus futbolistas. Como no hacía falta la épica, echó mano de la estética. Apareció imperial Robben, acudió a su cita con Europa el de siempre, Raúl (gol de churro más gol de goles) y Gago volvió a demostrar que sube como la espuma en el eje del equipo. Dudek (no es broma) fue titular. No le marcaron gol y dejó un par de paradas. Y Dudek, titular, dejó una duda: ¿Hay que reservar al portero del Real Madrid antes de visitar el Camp Nou? El debut de Juande en el banquillo dejó tres goles a favor, ninguno encajado y una sensación de que, a este entrenador, nadie le podrá reprochar que no tiene las ideas muy claras. Fue un 3-0 balsámico, cierto, pero ahora llega la hora de la verdad. Siguiente estación, el Camp Nou. Continue…





















